El CRO (Conversion Rate Optimization u optimización de la tasa de conversión) es el proceso sistemático de mejorar un sitio web para que un mayor porcentaje de sus visitantes realice una acción deseada: comprar, registrarse, contactar o cualquier otro objetivo de negocio definido. En otras palabras, el CRO no busca más tráfico — busca queel tráfico que ya tienes rinda más.
Si tienes tráfico pero pocas conversiones, si tus tests A/B no dan resultados concluyentes, o si no sabes por dónde empezar a optimizar, esta guía está escrita para ti.
En ella explicamos qué es el CRO, por qué los usuarios no convierten, cómo aplicar la metodología paso a paso, y cuáles son las herramientas más utilizadas en cada fase. Todo con ejemplos reales de proyectos en los que trabajamos desde Bring, tu agencia de CRO.
¿Qué es una conversión en marketing digital?
Utilizamos la palabra conversión para referirnos a cada acción que realiza un usuario y que está alineada con los objetivos que nos hemos marcado previamente.
Las conversiones pueden ser de muchos tipos, dependiendo del modelo de negocio:
- Macroconversiones: acciones de alto valor directo (compra completada, solicitud de presupuesto, registro de cuenta)
- Microconversiones: acciones intermedias que acercan al usuario a la macroconversión (descarga de un contenido, suscripción a newsletter, visualización de un vídeo de producto)
Identificar y medir correctamente ambos tipos es el primer paso antes de cualquier proyecto CRO.
¿Qué es el CRO y por qué es importante?
El CRO (Conversion Rate Optimization), u optimización de la tasa de conversión, es el proceso de mejorar un sitio web para aumentar el porcentaje de visitantes que realizan una acción deseada. En pocas palabras: aprovechar al máximo el tráfico que ya tienes, en lugar de depender únicamente de atraer más visitantes.
CRO no solo busca aumentar las conversiones — también mejora la experiencia del usuario y permite tomar decisiones basadas en comportamiento real, no en opiniones. A través del análisis, las hipótesis y el testing, el CRO hace más efectivas las interacciones de los usuarios con tu sitio y maximiza el retorno sobre la inversión.
Como agencia CRO, en Bring hemos comprobado que las empresas que más crecen no son necesariamente las que más invierten en publicidad, sino las que optimizan mejor cada euro de tráfico que ya está llegando a su web.
Cómo se calcula la tasa de conversión
La tasa de conversión se calcula con una fórmula sencilla:
Tasa de conversión = (Conversiones ÷ Visitas totales) × 100
Por ejemplo: si tu web recibe 10.000 visitas al mes y 150 usuarios completan una compra, tu tasa de conversión es:
(150 ÷ 10.000) × 100 = 1,5%
Una mejora aparentemente pequeña en este porcentaje tiene un impacto directo en el negocio: pasar del 1,5% al 2% con el mismo tráfico supone un 33% más de ingresos sin invertir un euro adicional en captación.
¿Cuál es una buena tasa de conversión?
No existe un número universal óptimo: depende del sector, el tipo de conversión y el modelo de negocio. Estos son los rangos de referencia más habituales:
| Sector / Tipo de negocio | Tasa de conversión media |
|---|---|
| E-commerce general | 1% – 3% |
| E-commerce (top performers) | 3% – 5% |
| SaaS (registro a prueba gratuita) | 2% – 5% |
| B2B (solicitud de información o demo) | 1% – 3% |
| Generación de leads (formulario web) | 3% – 8% |
| Landing page de campaña específica | 5% – 15% |
Lo más importante no es compararse con el sector, sino mejorar tu propio ratio de forma continua mediante la metodología CRO.
Por qué los visitantes no convierten: las tres barreras que frenan tu tasa de conversión
Fricción: cuando completar la acción cuesta demasiado esfuerzo
La fricción es cualquier elemento que añade esfuerzo al proceso de conversión. No tiene por qué ser un error técnico — a veces es un formulario con dos campos de más, una navegación que obliga a volver atrás, o una página que tarda tres segundos en cargar en móvil.
El usuario no analiza conscientemente estos obstáculos: simplemente abandona.
Hay dos tipos de fricción que aparecen con más frecuencia en los proyectos:
Fricción cognitiva: la información es confusa, hay demasiadas opciones o la jerarquía visual no guía hacia la acción. El usuario tiene que esforzarse para entender qué hacer. Cada segundo de confusión es una oportunidad de fuga.
Fricción operacional: el proceso en sí es largo o complicado. Un checkout con seis pasos cuando tres serían suficientes. Un formulario de contacto que pide empresa, cargo, número de empleados y presupuesto cuando el equipo solo necesita el email.
Saber que la tasa de conversión es baja no explica por qué lo es. Antes de cambiar nada, el CRO empieza por entender qué impide que el usuario actúe.
El investigador de comportamiento B.J. Fogg lo sintetizó en una fórmula: un comportamiento ocurre cuando coinciden motivación, capacidad y un desencadenante claro (B = MAT: Motivation, Ability, Trigger). Si alguno de los tres falla, el usuario no convierte — aunque el producto sea bueno y el precio sea competitivo.
En la práctica, las barreras que encontramos en los proyectos CRO se agrupan en tres categorías: fricción, ansiedad y falta de relevancia.
La fricción se detecta con datos cuantitativos (tasas de abandono por paso, tiempo de interacción en formularios) y con grabaciones de sesión que muestran dónde el usuario se detiene o repite acciones.
Ansiedad: cuando el usuario tiene dudas antes de actuar
La ansiedad de conversión es el conjunto de preguntas sin respuesta que el usuario tiene antes de hacer clic: ¿Es seguro dar mis datos aquí? ¿Qué pasa después de enviar el formulario? ¿Me van a llamar sin parar? ¿Puedo cancelar si me arrepiento?
Estas preguntas no siempre son conscientes, pero generan una resistencia real que los datos muestran como abandonos sin causa aparente.
Las señales de ansiedad más frecuentes en los proyectos CRO son:
- Ausencia de prueba social: sin testimonios, sin logos de clientes, sin casos de éxito visibles cerca del punto de conversión
- Falta de transparencia: el usuario no sabe exactamente qué recibirá al hacer clic ni en qué plazo
- Microcopy genérico: el texto del botón dice «Enviar» cuando podría decir «Recibe tu presupuesto en 24 horas»
- Señales visuales débiles: inconsistencias de marca, imágenes de stock genéricas, errores tipográficos — detalles aparentemente menores que activan la desconfianza de forma automática
La ansiedad es la barrera más difícil de detectar con analítica cuantitativa porque no deja una huella técnica clara: el usuario simplemente no actúa. Las encuestas on-site y las entrevistas de usuario son las herramientas más efectivas para sacarla a la superficie.
Falta de relevancia: cuando el mensaje no encaja con la intención
Un usuario llega a tu página con una intención concreta: resolver una duda, comparar opciones o tomar una decisión. Si el mensaje de la página no conecta con esa intención desde los primeros segundos, abandona — aunque el producto sea exactamente lo que buscaba.
Esto ocurre con más frecuencia de lo que parece:
- Un anuncio promete «solución CRO para e-commerce» y lleva al usuario a la homepage general de la agencia, no a una landing específica
- Un artículo del blog rankea por una keyword transaccional pero no responde a la intención de compra en ningún punto
- El copy habla de beneficios para grandes empresas y el tráfico que llega es de pymes y autónomos
La falta de relevancia es, de las tres barreras, la que más se soluciona fuera de la propia página: requiere alinear el mensaje del canal de captación (SEO, PPC, email) con el contenido y la propuesta de valor de la página de destino. En CRO esto se llama message match — y cuando falla, ningún cambio en la página va a compensarlo.
Cómo se relacionan las tres barreras: un mismo usuario puede estar frenado por las tres a la vez. La metodología CRO empieza por identificar cuál tiene mayor peso en cada punto del embudo — porque la palanca de mejora no es la misma si el problema es fricción que si es ansiedad o falta de relevancia.
Metodología CRO: cómo pasar del diagnóstico al resultado
El objetivo de un proyecto CRO es establecer una metodología que permita identificar dónde se pierde valor en el embudo y aplicar las mejoras con mayor probabilidad de impacto real. Sin embargo, no todos los proyectos digitales están preparados para CRO: el proceso requiere un nivel mínimo de madurez digital y un plan de medición sólido.
Antes de iniciar cualquier proyecto CRO, es fundamental que el tracking esté correctamente implementado. Sin datos fiables, cualquier decisión de optimización está basada en suposiciones — y las suposiciones, en CRO, cuestan dinero.
En función del nivel de madurez del proyecto, se elige el framework de priorización de hipótesis más adecuado. El proceso se estructura en cinco fases: research, análisis, hipótesis, testing e implementación.
Research: mapear el problema antes de solucionarlo
La fase de research es el punto de partida de cualquier proyecto CRO serio. Su objetivo es comprender el comportamiento del usuario antes de plantear ninguna solución — porque sin entender el problema, cualquier cambio es una suposición con presupuesto.
El research combina tres fuentes:
- Análisis heurístico: un experto evalúa las páginas clave del sitio aplicando frameworks de usabilidad y conversión (como el LIFT Model o las heurísticas de Nielsen) para identificar barreras evidentes antes de ver ningún dato
- Análisis cualitativo: grabaciones de sesión, mapas de calor y encuestas on-site que revelan cómo navegan realmente los usuarios y dónde encuentran dificultades
- Entrevistas de usuario: conversaciones directas con clientes reales o potenciales que sacan a la superficie las motivaciones, dudas y objeciones que los datos cuantitativos no muestran
Esta fase es la que separa a un equipo que cambia elementos al azar de un equipo que interviene donde realmente hay un problema.
Análisis cuantitativo: qué dicen los datos
El análisis cuantitativo responde a qué está pasando en el embudo de conversión. Las herramientas de analítica muestran dónde se producen las fugas: qué pasos del checkout se abandonan más, qué páginas tienen mayor tasa de rebote, qué segmentos convierten mejor.
El análisis se estructura observando las desviaciones en los KPIs principales del modelo de negocio y buscando el punto del embudo donde la pérdida de valor es mayor.
Los datos cuantitativos muestran qué pasa, pero no por qué. Para entender la causa real, el análisis cuantitativo siempre debe combinarse con el research cualitativo.
Hipótesis: del dato a la idea con mecanismo causal
Una vez conocemos los KPIs y hemos analizado el comportamiento, formulamos hipótesis — enunciados concretos sobre por qué se produce el problema y qué cambio esperamos que lo mejore.
Una hipótesis CRO bien formulada incluye tres elementos: el comportamiento problemático observado, el mecanismo que lo explica, y el cambio propuesto con la métrica esperada:
«Observamos que [comportamiento problemático] en [página o elemento]. Creemos que la causa es [mecanismo conductual o de UX]. Si hacemos [cambio concreto], esperamos que [métrica] mejore porque [razón basada en datos].»
La diferencia entre una hipótesis bien formulada y una opinión es el mecanismo causal: no basta con decir «creemos que el botón de otro color convertirá más» — hay que explicar por qué el usuario no hace clic ahora y qué cambia con la intervención propuesta.
Existen modelos de priorización (ICE, PIE, RICE, CXL PRIOS) que ayudan a ordenar las hipótesis por potencial de impacto, facilidad de implementación y confianza en los datos. Los distintos frameworks de priorización permiten decidir por dónde empezar cuando hay más hipótesis que capacidad para testearlas.
Testing: validar antes de implementar
Para validar una hipótesis se diseñan experimentos controlados. Las herramientas más utilizadas actualmente son VWO, AB Tasty y Convert, que permiten crear tests A/B, tests multivariantes y splits.
Nota: Google Optimize fue discontinuado en septiembre de 2023 y ya no está disponible. Si lo estabas usando, es necesario migrar a alguna de las alternativas mencionadas.
El test A/B es la técnica más habitual: se toman dos versiones de una misma página (control vs. variante), se divide el tráfico entre ambas de forma aleatoria y se compara cuál convierte mejor bajo condiciones idénticas.
Un aspecto crítico que a menudo se ignora: el test necesita un volumen mínimo de visitas para alcanzar significancia estadística — la garantía de que el resultado observado no es ruido aleatorio, sino una diferencia real entre las versiones. Esto significa que no todos los proyectos pueden hacer tests A/B en plazos razonables. En webs con poco tráfico, el research cualitativo y los cambios directos basados en análisis heurístico suelen tener más impacto que el testing formal.
Implementación e iteración
Cuando un test valida la hipótesis, se implementa el cambio. Cuando no la valida, se aprende de los datos y se formula una nueva hipótesis con la información adicional que el test ha generado.
El ciclo es continuo e iterativo: el CRO no es un proyecto con fecha de cierre — es una disciplina de mejora permanente que reduce el riesgo en la toma de decisiones y acumula conocimiento sobre el comportamiento del usuario con cada experimento.
Herramientas CRO: cuáles usar en cada fase
Un proyecto CRO utiliza herramientas de distintas categorías según la fase del proceso. Estas son las más utilizadas en la práctica:
Analítica cuantitativa
- Google Analytics 4: Seguimiento de conversiones, flujos de usuario, tasas de abandono y segmentación de audiencias. Imprescindible como base de cualquier proyecto CRO.
- Google Search Console: Identifica qué páginas generan tráfico orgánico y dónde hay oportunidades de mejora de CTR antes de que el usuario llegue a la web.
Comportamiento cualitativo
- Microsoft Clarity: Mapas de calor, grabación de sesiones y análisis de clics sin coste. Integración nativa con GA4 y punto de entrada recomendado para proyectos con presupuesto ajustado.
- Contentsquare: Plataforma de experience intelligence que integra mapas de calor, grabaciones de sesión, encuestas y análisis de comportamiento. Contentsquare adquirió Hotjar en 2021 y completó su integración en 2024, por lo que las funcionalidades clásicas de Hotjar ahora forman parte de esta plataforma. Ofrece un plan gratuito que cubre las necesidades básicas de análisis cualitativo.
Testing A/B y experimentación
- VWO + AB Tasty: En enero de 2026, VWO y AB Tasty anunciaron su fusión para crear una plataforma unificada de optimización de experiencia digital. La entidad combinada, respaldada por Everstone Capital, sirve a más de 4.000 clientes y ofrece experimentación con IA, personalización en tiempo real y analítica de comportamiento. Es actualmente la opción más completa del mercado para equipos enterprise.
- Convert: Alternativa robusta con buena integración con herramientas de analítica y foco en privacidad. Opción sólida para equipos que buscan independencia de las grandes plataformas consolidadas.
La elección depende del volumen de tráfico, el presupuesto y el nivel de madurez del equipo. En proyectos iniciales, GA4 + Microsoft Clarity (ambas gratuitas) son suficientes para las fases de research y análisis.
CRO y Growth: la optimización como motor de crecimiento
El CRO no es una táctica aislada — es una de las palancas fundamentales dentro de una estrategia de Growth. Mientras el SEO o el PPC trabajan para llevar más tráfico al embudo, el CRO se encarga de que ese tráfico convierta mejor, sin incrementar la inversión en captación.
En una estrategia de Growth, el CRO actúa en varias capas del embudo:
- Activación: Mejora la primera experiencia del usuario, reduciendo la fricción en el primer paso de conversión.
- Conversión: Optimiza los puntos críticos del funnel — landing pages, formularios, fichas de producto, checkout.
- Retención: Identifica patrones de comportamiento en usuarios recurrentes y optimiza para fomentar la recompra.
La diferencia entre aplicar CRO como táctica puntual y aplicarlo como disciplina de Growth está en la sistematización: hipótesis continuas, tests iterativos y decisiones basadas en datos, no en opiniones. Requiere conocimientos transversales — negocio, analítica, UX, diseño, estadística — y por eso los mejores resultados se obtienen cuando el CRO no es una acción puntual, sino una disciplina integrada en el proceso de crecimiento de la empresa.
En Bring trabajamos el CRO integrado en la estrategia de Growth de cada cliente, conectándolo con los datos de SEO, PPC y analítica para identificar dónde está el mayor impacto potencial antes de diseñar el primer experimento.
Puedes ver cómo lo aplicamos en nuestros casos de éxito.
CRO y SEO: dos disciplinas que se necesitan
El CRO requiere tráfico para funcionar con eficacia. Sin un volumen mínimo de visitas, los tests A/B necesitan demasiado tiempo para llegar a resultados estadísticamente significativos.
Cuanto más tráfico tiene un sitio, más efectivo es el CRO. Y ese tráfico se consigue con una estrategia SEO sólida.
La relación funciona en ambas direcciones: el SEO trae el tráfico que permite hacer CRO, y el CRO mejora las métricas de comportamiento (tiempo en página, tasa de rebote) que refuerzan el posicionamiento orgánico.
Hay un punto de conexión que a menudo se pasa por alto: el message match. Si el SEO posiciona una página por una keyword con intención transaccional pero el contenido de esa página responde a una intención informacional, la tasa de conversión sufrirá aunque el ranking sea excelente. El CRO empieza por verificar que la promesa implícita en el resultado orgánico se cumple cuando el usuario llega a la página.
CRO y UX: el usuario en el centro
CRO y UX comparten el mismo objeto de estudio: el comportamiento del usuario. Pero hacen preguntas diferentes.
UX pregunta: ¿Es esta una buena experiencia?
CRO pregunta: ¿Lleva esta experiencia a la acción que buscamos, con la mayor eficiencia posible?
Son preguntas complementarias, no equivalentes. Una web con excelente UX puede tener una tasa de conversión baja si los CTAs no son suficientemente claros, si hay demasiados elementos compitiendo por la atención, o si la propuesta de valor no es evidente en los primeros segundos. Y una web que convierte bien a corto plazo puede estar generando experiencias que dañan la retención a largo plazo.
El LIFT Model: un framework para analizar páginas de conversión
El LIFT Model es uno de los frameworks más utilizados para evaluar una página desde la perspectiva conjunta de UX y CRO. Define seis factores que determinan si un usuario convierte:
- Propuesta de valor (el núcleo): ¿Es lo que ofrecemos relevante y deseable para este usuario? Todo lo demás amplifica o debilita esta propuesta.
- Claridad (aumenta la conversión): ¿Entiende el usuario inmediatamente qué puede hacer y qué obtiene si lo hace?
- Relevancia (aumenta la conversión): ¿Conecta el mensaje con la intención específica con la que llegó?
- Urgencia (aumenta la conversión): ¿Hay una razón genuina para actuar ahora?
- Ansiedad (reduce la conversión): ¿Qué dudas o miedos tiene el usuario antes de actuar?
- Distracción (reduce la conversión): ¿Hay elementos en la página que desvían la atención del objetivo de conversión?
Las tres barreras que hemos visto antes — fricción, ansiedad y falta de relevancia — corresponden directamente a los factores del LIFT Model que con mayor frecuencia bloquean la conversión. El análisis heurístico de cualquier página empieza evaluando estos seis factores antes de tocar ningún dato de analítica.
Accesibilidad y conversión
Un aspecto que a menudo se omite en los proyectos CRO: la accesibilidad no es solo un requisito legal o ético — es un factor de conversión directo. Un sitio que no funciona correctamente con lector de pantalla, que tiene contraste insuficiente o que no es operable por teclado, está bloqueando activamente a una parte de su audiencia.
Diseñar con criterios de accesibilidad (WCAG) y diseñar para conversión son objetivos que se refuerzan mutuamente.
Errores frecuentes en CRO (y cómo evitarlos)
Aplicar mal el CRO no es neutro: puede llevar a decisiones incorrectas que cuestan tiempo, dinero y, en algunos casos, dañan métricas de negocio más importantes que la tasa de conversión.
Tratar el síntoma, no la causa
Cambiar el color del botón cuando el problema real está en la propuesta de valor de la página. O añadir urgencia artificial cuando el usuario abandona porque no entiende qué está comprando. El CRO superficial interviene en el síntoma más visible; el CRO estratégico diagnostica la causa real antes de diseñar ninguna solución. La diferencia empieza en la fase de research.
Optimizar la tasa de conversión a costa de la calidad
Un CTA más agresivo puede aumentar el volumen de leads un 40% — pero si la mayoría no tiene el perfil adecuado para ventas, el negocio no mejora. Siempre hay que optimizar las métricas que importan al negocio: revenue per visitor, tasa de leads cualificados, CLTV. Optimizar el porcentaje de conversión como número aislado puede mejorar una métrica mientras deteriora otras más importantes.
Testear sin tráfico suficiente
Un test A/B necesita un volumen mínimo de visitas para llegar a significancia estadística en un plazo razonable. Con poco tráfico, los resultados reflejan ruido aleatorio, no diferencias reales entre las variantes. Antes de diseñar un test, hay que calcular si el tráfico disponible permite detectar el efecto esperado. Si no es así, hay alternativas más adecuadas: análisis heurístico, mejoras directas basadas en research cualitativo, o tests más simples con menor tamaño de efecto requerido.
Lanzar el test sin QA previo
Si la herramienta de testing no distribuye el tráfico correctamente entre las variantes — lo que se conoce como sample ratio mismatch — los datos del test no son válidos, aunque los números parezcan prometedores. Todo test debe incluir una verificación técnica antes de empezar a acumular datos: comprobar que el tracking funciona, que la distribución de tráfico es la esperada y que no hay fugas en la implementación.
Copiar a la competencia sin entender el contexto
Que un cambio haya funcionado en un caso de estudio publicado no significa que funcione en tu web con tus usuarios. El CRO es siempre contextual: la audiencia, la propuesta de valor, el modelo de negocio y la madurez digital de cada empresa son únicos. Las «mejores prácticas» son hipótesis que hay que validar en el propio contexto.
No documentar los aprendizajes
Cada test — ganador o perdedor — es conocimiento sobre tus usuarios. Sin documentación sistemática, el equipo repite los mismos experimentos, pierde contexto cuando cambia algún miembro y no puede construir patrones de aprendizaje a lo largo del tiempo. El valor acumulado de un programa CRO no está solo en los tests ganadores: está en el conocimiento que genera sobre el comportamiento real de los usuarios.
Preguntas frecuentes sobre CRO
¿Qué es el CRO y cómo puede beneficiar a un negocio en línea?
El CRO (Conversion Rate Optimization) es el proceso de mejorar un sitio web para que más visitantes realicen una acción deseada — comprar, registrarse o contactar — sin aumentar el tráfico. Mejora el ROI, reduce el coste de adquisición y genera aprendizaje continuo sobre el comportamiento del usuario.
¿Cómo se calcula la tasa de conversión?
Con la fórmula: (Conversiones ÷ Visitas totales) × 100. Ejemplo: 150 compras sobre 10.000 visitas = 1,5% de tasa de conversión.
¿Cuál es una buena tasa de conversión?
Depende del sector. En e-commerce general, entre 1% y 3%. En SaaS (prueba gratuita), entre 2% y 5%. En generación de leads, entre 3% y 8%. Lo más relevante es mejorar tu propio ratio de forma continua.
¿Qué herramientas se usan para CRO?
Las más utilizadas son: GA4 y Microsoft Clarity para analítica y comportamiento, Contentsquare para mapas de calor, grabaciones y encuestas (integra las funcionalidades de Hotjar desde 2024), y VWO + AB Tasty o Convert para testing A/B. Google Optimize fue discontinuado en septiembre de 2023 y ya no está disponible.
¿Cómo influye el diseño web en la tasa de conversión?
Un diseño claro y fácil de navegar reduce la fricción cognitiva y genera confianza. Si el diseño es confuso, los usuarios abandonan antes de convertir. El LIFT Model ofrece un marco útil para evaluar cómo cada elemento de la página contribuye o resta a la conversión.
¿La tasa de conversión ayuda al SEO?
Indirectamente, sí. Un sitio que convierte bien suele tener mejor experiencia de usuario, menor tasa de rebote y mayor tiempo en página — señales que Google interpreta como relevancia. Además, el CRO y el SEO comparten el objetivo de que el usuario encuentre lo que busca y lo encuentre fácilmente.
¿Cómo aumentar las conversiones en Google Ads?
Con anuncios bien segmentados y landing pages con message match: el mensaje del anuncio debe cumplirse en la página de destino. A eso hay que añadir CTA claro, propuesta de valor evidente, prueba social visible y tests A/B sistemáticos tanto en el anuncio como en la página.
¿Cómo afecta el CRO al ROI del negocio?
El CRO aumenta las conversiones sin aumentar el gasto en captación, lo que mejora directamente el ROI. Pasar del 1,5% al 2% de conversión supone un 33% más de ingresos con el mismo tráfico y el mismo presupuesto.
Conclusión
Como has podido ver, el CRO es mucho más que aumentar conversiones puntualmente. Es una disciplina de mejora continua basada en el método científico: entender por qué los usuarios no convierten, formular hipótesis con mecanismo causal, validarlas con datos y aprender de cada experimento. Requiere datos sólidos, herramientas adecuadas y un equipo con conocimientos transversales en negocio, analítica, UX y estadística.
En Bring somos una agencia de Growth especializada en CRO y comprometida con resultados medibles. Si quieres saber cómo aplicamos esta metodología a proyectos reales, revisa nuestros casos de estudio o contacta con nosotros.
Ejemplo de cómo trabajamos CRO en Bring
Ahora que te hemos explicado qué es CRO y todos los aspectos que hay que tener en cuenta, queremos enseñarte cómo trabajamos en Bring en el siguiente vídeo.

Me encargo de optimizar la conversión, siempre desde el conocimiento de las necesidades y problemáticas del usuario.